Estoy cansada, agobiada! Que ganas de tener alas, volar alto muy alto, e irme lejos de aquí. Si no es una, es otra, ya no quiero nada más. Pensar que me quedan catorce días más, y si cuento los cuatro que llevo, son dieciocho días encerrada, inmovilizada. Hoy vi mi pierna, y realmente esta horrible, estoy llena de hematomas desde la rodilla al tobillo. Pensar en que tengo tantas cosas que hacer, el trabajo, los certámenes, cerrar el semestre, entre otras, me tienen angustiada porque no sé que hacer, ni cómo las voy a hacer. Estoy asustada, enojada, y por sobre todo frustrada. Me la he pasado entre lágrimas y sollozos desde que salí de mi visita médica. Se me fueron las ganas de todo, no quiero estar encerrada entre cuatro paredes, además empiezo a hacer algo y me siento incómoda, realmente es incómodo tener tantas ganas de flexionar las piernas, sentarme como india o jugar como suelo hacerlo cuando toco mis pies. No lo niego, lo reconozco, de verdad estoy asustada.
Día uno, del segundo reposo.-