Cuándo es el momento preciso para decir ya basta, o el momento para despedirte con las palabras exactas. Dicen que cuando se es capaz de decir adiós, de dejar ir, se ha llegado a un punto de madurez, en el que a pesar de lo mucho que duela, a pesar de todo eres capaz de hacerlo, por su bien, por el bien de ambos. Cuándo es el instante en el cual se es capaz de pedir disculpas, de agachar el moño, de aceptar cuando te equivocas. Dicen que lo mejor de las peleas es la reconciliación, creo que estoy completa y totalmente de acuerdo con eso. Cuándo es el momento indicado para decir te quiero o te amo, de entregarte, entregar, de arriesgarse, de intentar. Creo que las cosas fluyen, que es una combinación de todas esas interrogantes, las cosas nacen, se dicen, se sienten, se demuestran, se inventan detalles, el amor nace. Cuándo podemos hablar de amor, y comenzar a desmenuzar esa pequeña palabra de cuatro letras, dos consonantes, dos vocales y que requiere de dos personas. Si lo vemos, se ve pequeña sin embargo no hay que confiarse lo más maravilloso e impresionante siempre viene en frasco chico. Me lo he preguntado, dicen que se trata de un tema de a dos, pero ¿se puede querer a dos o más personas a la misma vez, con la misma intensidad, con casi el mismo amor? Cuándo se estableció que el primer amor es el que marca los lapsos, marca los caminos, las decisiones, marca de complejos, de sueños y de un prototipo más aún si fue especial. Quién establece cuándo empieza, se mantiene, se construye y se termina algo. Quién estableció esto de conocer, de sentir, de querer, de tolerar, de enamorarse. Enamorarse es como enanos morados, que se arriesgan a sentir sin saber lo que es, ni a lo que van. Cuándo se deja de extrañar, de anhelar, de pensar. Si, eso quisiera dejar de pensar, quisiera dejar en blanco todo por minutos, quizás horas o semanas, tal vez meses.